Así es, no me gustan las despedidas, cuando son para siempre. Aunque uno nunca sabe cuando se puede encontrar con las personas de nuevo. Esa incertidumbre me da pena.
Hoy fue el último día de la Catita en su jardín, donde le entregaron tanto amor y cuidados. Todo el día dando le vuelta al asunto, y llegó el momento difícil. Y ya pasó, ahora son todos parte de un bello recuerdo. Es increíble las vueltas de la vida, de los momentos que nos hace enfrentar y que nos hacen crecer.
Gracias por todo Amankai……….
Sniff
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Lo bueno que al trabajar con mi marido, y con solo mirarlo a los ojos me hace sentir mejor y más segura durante el día. Me encanta su mirada de apoyo. Fuimos juntos, creo que si voy sola hubiese sido un martirio.
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